Casa Fantasma nos lleva a una casa mágica donde un fantasma revoltoso y un gato travieso se meten por la noche a desordenarlo todo. La idea es sencilla de seguir, pero tiene ese encanto de juego rápido que te pone a mirar con atención cada detalle.
Mientras una persona toma el papel del Fantasma o del Gato y se mueve sobre las cartas que forman la casa, el resto juega con los ojos cerrados. Después se voltea una carta y, pasados 10 segundos, todos abren los ojos para intentar descubrir cuál fue la que cambió antes que los demás.
Es una propuesta para 2 a 8 jugadores, pensada para mayores de 5 años y partidas de unos 10 minutos. Mezcla memoria y velocidad en una ambientación ligera y curiosa, ideal para quienes quieren entrar al mundo de los juegos de mesa con algo ágil y fácil de explicar.
La versión, edición o idioma disponible puede variar según la tienda.